El placer de cocinar con vistas al mar.
De nuevo una remodelación en la que, en aras de conseguir un espacio más amplio, se han eliminado tabiques para dotar a la estancia de mayor utilidad. En este caso, debido a su condición de residencia de verano, el comedor se ha trasladado a la terraza dando a la cocina un mayor protagonismo.
El gran reto de esta cocina: la canalización de un extractor integrado en la placa, sin filtros de recirculación. A pesar de que el mercado nos ofrece la posibilidad de llevar a cabo una instalación de recirculación (el aire extraído de la cocción es devuelto a la estancia tras un filtrado previo mediante membrana de carbono activo) su principal desventaja es el mantenimiento necesario para conservar la calidad del aire filtrado en un nivel óptimo.
Por este motivo, y teniendo en cuenta el largo recorrido entre placa y salida, se instaló un motor adicional entre ambos para asegurar que los humos eran conducidos al exterior de forma satisfactoria y en base a las especificaciones del fabricante.